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Al medio día de este martes, con la ayuda de una escalera, Amparo Carvajal logró ingresar a las instalaciones de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia en la ciudad de La Paz, que desde hace más de un mes se encuentra bajo el control de Édgar Salazar.

Efectivos policiales intentaron evitar que suba, sin embargo, la activista quien asegura tener la legitimidad y legalidad en la APDHB se instaló en una de las terrazas del inmueble, que se encuentra cerca de la puerta principal de la institución.    “Han abierto ahí su candado de la puerta para que yo me baje. Quieren sacarme, pero me sacarán muerta”, dijo Carvajal sosteniendo un paraguas y en medio del pedido de un grupo de activistas que le decían que no se moviera de ese lugar. Desde el pasado 2 de junio las instalaciones de la APDHB fueron “tomada” de forma sorpresiva por un grupo de activistas y pertenecientes al directorio presidido por Salazar quien aseguró, al igual que Carvajal, tener la legalidad y legitimidad para estar al frente de la presidencia de la APDHB.